COMBINACIÓN DE LA INTENSIDAD Y LA DURACIÓN EN LOS ENTRENAMIENTOS DE ATLETAS DE RESISTENCIA


El entrenamiento exitoso de resistencia involucra la intensidad, la duración y la frecuencia del entrenamiento; con el objetivo de maximizar el rendimiento, evitar lesiones.

Los competidores de nivel nacional o internacional suelen alcanzar de 10 a 13 entrenamientos por semana con una intensidad típica del 80% a baja intensidad (2 mM de lactato sanguíneo), y aproximadamente un 20% dominado por períodos de trabajo de alta intensidad, como el entrenamiento a intervalos aprox. 90% VO2 máx.

El propósito es discutir los roles de la duración del entrenamiento y la intensidad del entrenamiento en el desarrollo fisiológico y de rendimiento a largo plazo de los atletas de resistencia.

Debemos comenzar con un análisis de cómo se cuantifican estas variables. Medir la duración del ejercicio es sencillo a través del volumen de entrenamiento con términos de distancia (km) o tiempo (minutos, horas).

La cuantificación de la intensidad del entrenamiento es más complicada, pero se puede describir y comparar de forma objetiva a través una escala de intensidad basada en rangos de frecuencia cardíaca en relación con la concentración máxima de lactato en sangre. A continuación, se muestra una tabla donde se pueden observar las zonas de intensidad.

La estandarización de una escala de intensidad puede ser criticada porque el enfoque no tiene en cuenta la variación individual en la relación entre la frecuencia cardíaca y la concentración de lactato en sangre y el tipo de competición de resistencia resistencia, como por ejemplo la tendencia a que las concentraciones máximas de lactato en sangre sean mayores en actividades que activan más masa muscular. En la práctica, estas fuentes potenciales de error parecen ser superadas por la comunicación que facilita una escala común entre el entrenador y el atleta

Se ha establecido una nueva tabla de ponderación de tres zonas para cuantificar la intensidad donde se han empleado estudios sobre el umbral ventilatorio.  las zonas de esta tabla no son directamente comparables con el modelo de cinco zonas, pero lo que, el rango de concentración de lactato en sangre de aproximadamente 2 a 4 mM, se corresponde en la práctica con la zona de intensidad demarcada por la primer y segundo turno ventilatorio.

Por lo tanto, para fines prácticos, el modelo de tres zonas y el modelo de cinco zonas tienen puntos de anclaje de intensidad común alrededor del umbral de lactato. Este método de comparación es atractivo ya que no es invasivo, es más individualizado y directo analíticamente.

Sin embargo, el tiempo en la zona del ritmo cardíaco tiende a subestimar el tiempo empleado en trabajar a alta intensidad (debido al tiempo de retraso de la frecuencia cardíaca durante los intervalos). Además, no parece corresponderse bien con el esfuerzo percibido para un entrenamiento determinado. Por ejemplo, aplicar el análisis de tiempo en zona de frecuencia cardíaca a una sesión de intervalo como 4 × 4 min en una carga de trabajo que provoca un 95% de VO2 máx, precedido por un calentamiento de 20 minutos seguido de un enfriamiento de 20 minutos dará como resultado tanto la frecuencia promedio de la sesión, como la distribución del tiempo en la zona (dominada por el tiempo empleado en baja intensidad) que distorsiona el esfuerzo percibido, el perfil de lactato en sangre del sesión y probablemente también sobrepase la carga de estrés del atleta.

 

  1. Daussin FN, Ponsot E, Dufour SP, et al. Improvement of VO2max by cardiac output and oxygen extraction adaptation during intermittent versus continuous endurance training. Eur J Appl Physiol. 2007;101:377–383.
  1. Helgerud J, Hoydal K, Wang E, et al. Aerobic high-intensity intervals improve VO2max more than moderate training. Med Sci Sports Exerc. 2007;39:665–671.
  1. Beneke R, Leithauser RM, Hutler M. Dependence of the maximal lactate steady state on the motor pattern of exercise. Br J Sports Med. 2001;35:192–196.
  1. Beneke R, von Duvillard SP. Determination of maximal lactate steady state response in elected sports events. Med Sci Sports Exerc. 1996;28:241–246.
  1. Foster C, Heiman KM, Esten PL, et al. Differences in perceptions of training by coaches and athletes. South African Journal of Sports Medicine. 2001;8:3–7.
  1. Banister EW, Good P, Holman G, et al. Modeling the training response in athletes. In: Landers DM, ed. Sport and elite performers. Champaign: Human Kinetics; 1986:7–23.
  1. Foster C, Daines E, Hector L, et al. Athletic performance in relation to training load. Wis Med J. 1996;95:370–374.
  1. Foster C, Hector LL, Welsh R, et al. Effects of specific versus cross-training on running performance. Eur J Appl Physiol Occup Physiol. 1995;70:367–372.
  1. Esteve-Lanao J, San Juan AF, Earnest CP, et al. How do endurance runners actually train? Relationship with competition performance. Med Sci Sports Exerc. 2005;37:496–504.
  1. Seiler KS, Kjerland GO. Quantifying training intensity distribution in elite endurance athletes: is there evidence for an “optimal” distribution? Scand J Med Sci Sports. 2006;16:49–56.
  1. Zapico AG, Calderon FJ, Benito PJ, et al. Evolution of physiological and haematological parameters with training load in elite male road cyclists: a longitudinal study. J Sports Med Phys Fitness. 2007;47:191–196.
  1. Lucia A, Hoyos J, Carvajal A, et al. Heart rate response to professional road cycling: the Tour de France. Int J Sports Med. 1999;20:167–172.
  1. Lucia A, Hoyos J, Santalla A, et al. Tour de France versus Vuelta a Espana: which is harder? Med Sci Sports Exerc. 2003;35:872–878.
  1. Billat VL, Demarle A, Slawinski J, et al. Physical and training characteristics of topclass marathon runners. Med Sci Sports Exerc. 2001;33:2089–2097.
  1. Mujika I, Chatard JC, Busso T, et al. Effects of training on performance in competitive swimming. Can J Appl Physiol. 1995;20:395–406.
  1. Esteve-Lanao J, Lucia A, deKoning JJ, et al. How do humans control physiological strain during strenuous endurance exercise? PLoS ONE. 2008;3:e2943.
  1. Seiler S, Haugen O, Kuffel E. Autonomic recovery after exercise in trained athletes: intensity and duration effects. Med Sci Sports Exerc. 2007;39:1366–1373.

 

Dejar un comentario